Über uns_neu

Schon als ich Kind war, habe ich die Natur geliebt und war ihr sehr verbunden. Ich erinnere mich gerne daran, als ich mit meiner Großtante Chicha auf den Feldern unsere ausgerissenen Schafe suchte. Sie waren wie Familienmitglieder für mich. Ich habe sie gefüttert, mit ihnen gespielt und ihnen Namen gegeben. So faszinierende, zarte und liebe Tiere.

Natürlich haben wir sie auch geschert und sie von ihrer dicken Wolle befreit. Das Scheren war für mich immer ein Highlight. Alles musste geplant und vorbereitet werden. Im Hintergrund war immer das Zwitschern der Vögel zu hören und mit einem heißen Mate und vollster Ruhe wurden die Schafe dann auf der Wiese geschoren. Ich habe es geliebt Chicha bei der Arbeit zuzusehen. Die ganze Kraft und Passion dahinter war deutlich zu spüren. Das tollste daran war das Geräusch der Schere...

Das Ganze ist eine aufwändige, aber zugleich auch eine entspannende und meditative Handarbeit. Sie beginnt beim Scheren der Scharfe und endet beim Verkauf der Wolle.

Naiwé

Naiwé schafft eine Verbindung zwischen der Mutter Erde - Pachamama - und der modernen Welt. Sie verbindet ihre spirituelle Energie, indigenen Bräuche, die im Laufe der Zeit entwickelten Webtechniken und in der Natur geborenen Materialien mit der heutigen Welt.

Hola, ich bin Rosy, die Gründerin von NAIWE. Ich bin aus Argentinien und lebe seit 21 Jahre in Deutschland. Ich hatte schon immer eine Vision und einen Traum und dieser ist NAIWE. Mein eigenes Mode Label. Dieser ist vor 3 Jahre in Erfüllung gegangen. Ein Label, dass meine Herkunft mit meiner Liebe und Passion der heutigen Modewelt vereint. Zudem habe ich mich schon als ich klein war der Natur verbunden gefühlt und somit auch ihrer Spiritualität. Der Grundessenz meines Lebens. Genau das ist NAIWE. Eine Verbindung aus meinen Wurzeln mit meiner Liebe zur Spiritualität und der urbanen, modernen und zeitlosen Mode.

 

Nuestros productos

Los productos Naiwé representan el espíritu de la cultura indígena que se conectan con los ancestros.

El tejido en telar mantiene viva las costumbres de la mujer india. Cada producto lleva un mensaje a quién lo compra. Es un símbolo cultural que se fue transmitiendo en cada generación.

De niña he estado muy conectada con la naturaleza. Caminaba con mi tía abuela Chicha por el monte buscando alguna oveja perdida, jugaba con ellas, podía palpar la textura de su lana, sentía su calor y respiraba su olor particular.

Uno de mis mejores placeres era darles alimento y observarlas beber agua, el movimiento delicado de sus hocicos me transmitía un estado meditativo.

El tiempo de la esquila era todo un acontecimiento, implicaba planificación y preparación. Alistar las herramientas de trabajo, el delantal, el agua y las tijeras bien afiladas era parte de la labor.

Con el canto de los pájaros y un mate caliente empezaba la tarea del día. Recuerdo ver a las ovejas echadas en círculo como esperando su torno, mientras mi abuela Chicha estaba en el medio sacando la lana con su zzzack, zzzack de las tijeras. Era un trabajo arduo que requería de mucha fuerza y voluntad que terminaba unos días después con el almacenamiento del material para ser vendido.

La almohada

Luego del tiempo de la esquila, yo tenía la oportunidad de elegir el color de la lana que me gustaba o de la oveja que yo más amaba. Ese vellón era para mí y había que prepararlo.

La lana tenía varios procesos de lavado y secado al sol. Había que sacar las impurezas y sus intensos olores hasta dejarla limpia y pura.

Recuerdo tardes de mates y catres cubiertos de lana limpia lista para tisar. Me encantaba estar con mi madre y mi abuela compartiendo esos momentos. Claro que yo también participaba tisando esa materia prima, regalo de la naturaleza.

El tisado a mano es un largo proceso de la lana que requiere de paciencia y precisión que va acompañado con charlas de la vida del pasado y cotidianas. Es un momento meditativo entre quién lo hace y sus pensamientos profundos. Es la conexión de la danza de los dedos, el silencio y la persona.

Por fin la lana está lista y ahora queda armar mi almohada.

Mi impaciencia hacía acelerar el trabajo de mi madre y para la noche yo conseguía apoyar mi cabeza en mi nueva almohada de lana fresca de las ovejas de mi abuela Chicha.

Naiwé

Naiwé crea una unión entre la Pachamama y el mundo moderno, conecta su energía, sus costumbres ancestrales, sus técnicas indígenas reivindicadas a través del tiempo y sus materiales nacidos de la naturaleza con el mundo contemporáneo.

A través de los productos de Naiwé estamos creando un espacio armónico, espiritual que nos conecta con nuestro origen.